lunes, 20 de julio de 2020

LA DISCIPLINA CIUDADANA, EL ÉXITO EN TIEMPOS DE PANDEMIA.




Los protocolos funcionan si y sólo si el componente humano involucrado se compromete a cabalidad en cumplirlo, es así, simple y directo, cualquier plan, cualquier medida, cualquier protocolo que se piense para enfrentar el posible contagio y el efecto del Coronavirus en nuestra ciudad y país, funciona sólo si como ciudadanos nos comprometemos con lo estipulado. Hay cosas que solo funcionan si son asumidas desde el consenso de que se deben cumplir porque buscan el bienestar general y no sólo por la coerción del estado, ¡claro está!, sin que éste ultimo deje de lado su acción de vigilancia para reorientar posibles descaminos en individuos que no representan la mayoría ni el compromiso en pro de la colectividad. 

Es por esto que me llama la atención poderosamente el que a diario se deban imponer comparendos a quienes incumplen la cuarentena en contextos de fiestas clandestinas, justificadas en el alivio de la monotonía y en la necesidad de relacionamiento social, que si bien ahora parecen importantes, no son equiparables con la imperiosa necesidad de preservar la vida. No criminalizaré a quienes en un acto desesperado salen a buscar su sustento diario, pero si a quienes atentan contra la vida por el mal uso del tapabocas e incluso en el argumento de que el coronavirus no existe.

Es de reconocerse la urgente necesidad de reactivar nuestra economía, al ser el efecto de una recesión económica profunda mucho peor que el mismo virus, pero ante la falta de cultura e introyección del autocuidado, cualquier iniciativa para tal fin será desvirtuada, como por ejemplo pasar del ``DÌA SIN IVA`` al ``COVID FRIDAY`` como ha sido llamado por medios internacionales; así las cosas, cualquier estrategia será exitosa sólo si desde la colectividad se cumplen a conciencia la desinfección juiciosa, la distancia prudente y todos los debidos y necesarios protocolos de bioseguridad

El humano es un ser instintivamente social, un ser gregario incluso con otras especies, pero también con alta capacidad racional, así que deberá la racionalidad controlar el instinto, renunciar momentáneamente al tipo de esparcimiento al que veníamos acostumbrados y priorizar la seguridad por encima de todo.

Finalmente y en reiteración, los protocolos sólo son efectivos si como ciudadanos nos hacemos corresponsables de su cumplimiento, sólo así será efectiva la prioritaria reactivación económica y más rápido el acondicionamiento a una “nueva normalidad”, de lo contrario morirán los medios de vida en el contexto económico, en biológico quizá nuestros seres más queridos.





martes, 7 de julio de 2020

¿HASTA DÓNDE LA EMPATÍA Y HASTA DONDE LA CRÍTICA HACIA EL FUNCIONARIO?



La columna de esta semana la quiero dedicar a cuestionar algo que me ha inquietado particularmente sobre el alcalde Daniel Quintero, mejor dicho, no sobre él, sino mas bien una situación que se genera por algo personal que le pasa al alcalde y su familia, si bien es cierto que desde que comenzó su mandato, la administración del alcalde Daniel Quintero no ha estado exenta de polémica, no es sobre las criticas a su desempeño como mandatario a lo que me quiero referir, sino a la empatía que algunas personas han mostrado para con el alcalde y la situación que vive con su esposa y su hija.

Desde que iniciò la cuarentena y durante todo el tiempo que ha durado la crisis del Covid-19 en la ciudad de Medellín, el alcalde ha estado presente al tanto de la situación, se le ha visto en diferentes alocuciones, recorridos y reuniones, al mismo tiempo, ha venido asumiendo toda la situación generada por la salud de su pequeña hija Aleia, que tiene 5 meses, el y su esposa, han asumido el quebranto de salud de su hija pequeña mientras que al mismo tiempo el alcalde asume una situación nunca vista en la historia reciente en Medellín, como padre que soy, frente a esto, no tengo mas que palabras y sentimientos de empatía y admiración para el alcalde.

Aquellos que son padres me entenderán cuando digo que nuestros hijos son nuestro motor y nuestro talón de Aquiles, mientras ellos estén bien, todo es solucionable y todo puede marchar mejor, pero cualquier cosa negativa que ocurra con nuestros hijos, nos afecta profundamente, mina nuestra capacidad de concentrarnos en nuestro trabajo, de darlo todo al cien por ciento, sin embargo, el alcalde de Medellín, al tiempo que asume el reto que esta situación familiar le genera, asume su rol como alcalde de la ciudad en medio de una pandemia, puede que la gestión del alcalde de lugar a críticas y en el escenario político la crítica siempre será un ejercicio de derecho eficaz para fortalecer la democracia,  pero en el plano personal que es donde quiero circunscribir esta columna, como padre, como ser humano, solo es posible sentir empatía y admiración por un padre, un esposo que ha tratado de asumir una situación compleja de salud con su hija y su esposa y continuar con su trabajo.

Desde aquí, valoramos y celebramos que la hija del alcalde Daniel Quintero se este recuperando satisfactoriamente, y deseamos lo mejor para su esposa y su hija, como padre, toda mi solidaridad con aquellos padres y madres que están pasando por una situación difícil con sus hijos, mis mejores deseos más allá de cualquier diferencia política.

Para cerrar, la política es un ejercicio humano, las diferencias políticas no deben jamás hacernos olvidar lo humano, es la solidaridad y la empatía con el otro lo que nos hace fuertes como sociedad, no es ético cuando alguien hace criticas a nivel personal a un mandatario aprovechándose de sus situaciones familiares difíciles, como seres humanos que somos, en nuestro devenir político y profesional, se da el suficiente lugar a critica, no son necesarios nunca los ataques personales.








martes, 23 de junio de 2020

LA POLÍTICA, LA PALABRA CUMPLIDA Y LA CRISIS DE CREDIBILIDAD EN NUESTRO SISTEMA.


El ejercicio de la política no es fácil, cuando se hace bien, cumpliendo con la PALABRA empeñada, cosas buenas pasan en la sociedad, los ciudadanos participan y se empoderan y el nivel de compromiso político es el suficiente para tener una democracia fuerte, transparente, donde los compromisos adquiridos con los electores y con el equipo, son cumplidos.

Pero hacer política no es fácil, el candidato que quiera ejercer un cargo público tiene un largo camino por recorrer y llegar al poder no es ni la mitad del camino, debe rodearse de un buen equipo, confiable y bien cohesionado, un equipo compuesto por perfiles técnicos y perfiles sociales, un equipo que lo pueda asesorar en temas de ciudad, región o país y le permita moverse con fluidez y capacidad técnica en los debates necesarios que se darán en su ejercicio del cargo al que aspira, pero que a su vez goce de reconocimiento y credibilidad en el territorio, que le permita anexionar líderes y electores que conformen su base social y política que lo llevará al cargo anhelado, así pues, ni el capital técnico ni el capital político, este último de especial importancia,  son exclusivos del candidato, esto se suele olvidar con frecuencia en nuestro sistema personalista, en el que es usual que se vote por una cara o por una propaganda bien hecha, cuando en realidad, el verdadero capital político del candidato y eventual funcionario público está cimentado en su equipo base, en aquellas personas que con ahínco no solo lo acompañan en el proceso proselitista, sino también en el técnico y cuyas redes de apoyo conforman la masa que elige a ese candidato.

Para hacerse de ese equipo es necesario hacer compromisos, empeñar la palabra y ser claro desde el principio hasta donde se está dispuesto a cumplir con los intereses del equipo que lo rodea, ya que es el cumplimiento de estos compromisos adquiridos lo que le permitirá fortalecer a su equipo y por ende fortalecer su gestión, para poder cumplir con las gestiones y la representatividad que sus electores esperan, es necesario que el equipo que acompañó al candidato en campaña, se vea fortalecido una vez se es elegido, puesto que de no ser así, el equipo lentamente se irá dispersando e irá amainando en su compromiso político con el otrora candidato. 

Es en esta  incapacidad para cumplir con la palabra empeñada con diligencia en la que se halla parte de la crisis política y de los partidos actuales, una crisis de credibilidad afianzada en la creencia de que la política es “los mismos con los mismos” y en la que en los territorios se suele afirmar “se promete solo para llegar”.

No siempre es el caso, pero se debe tener presente que una de las formas de recuperar la credibilidad en el quehacer político es cumplir con los compromisos que se adquieren con los equipos de trabajo, fortalecerlos, mantener una comunicación fluida con ellos y no permitir que el equipo en si se disperse, es clave para que el capital político y técnico que soporta la plataforma del candidato no se pierda. 




domingo, 14 de junio de 2020

DEL SERVIDOR PÚBLICO IDEAL



A propósito de los últimos días, he venido reflexionando detenidamente sobre el ideal de un servidor público, el cómo se asume y percibe el rol de los servidores públicos desde la perspectiva ciudadana en el marco que se establece por cuenta del Covid-19, y en el que los aciertos o descalabros en la administración estatal, desde el Presidente, Gobernadores, Alcaldes, funcionarios de administraciones y de la fuerza pública, tienen mayor trascendencia sobre las condiciones que enmarcan la concepción de calidad de vida en las comunidades.

Las crisis institucionales de las ultimas semanas no son cosa menor, escándalos en adjudicación de contratos, cuestionamientos al accionar de alcaldes y gobernadores por cuenta de sus decisiones, falta de transparencia en la destinación de recursos, violencia y abuso de autoridad por parte de miembros de la fuerza pública, pareciera una constante que deslegitima la credibilidad institucional y nos aleja de la real concepción del servidor público, y este aparte es particularmente complejo en un país como el nuestro que además está permeado por la sombra de la corrupción.

La función publica es difícil, el servicio publico en ocasiones suele caer en áreas grises en su ejercicio cotidiano por cuenta de como la realidad suele rebasar a lo que tenemos dispuesto en la ley, después de todo, los servidores públicos no son solo responsables ante las autoridades por infringir la constitución y la ley como ciudadanos, sino también por la omisión o extralimitación de sus funciones, sin embargo, y de aquí en adelante quiero ser muy enfático, el camino ya se encuentra bien delimitado frente a lo que se espera de un funcionario público, su misión de garantizar mediante la administración del funcionamiento del estado, los derechos de los ciudadanos, no es un camino que no sepamos como recorrer, la Constitución Política del 91 es clara  cuando enuncia que “Los servidores públicos están al servicio del Estado y de la comunidad; ejercerán sus funciones en la forma prevista por la Constitución, la ley y el reglamento” y si esto se cumpliera a cabalidad, ciertamente muchos de los recientes escándalos simplemente no sucederían.

El servicio publico en Colombia es un ejercicio voluntario, a nadie se obliga a él, ni siquiera en la Policía, es de resaltar que quienes cumplen su función como agentes de policía, voluntariamente decidieron vestir el uniforme, los servidores públicos deciden de forma voluntaria asumir sus cargos, incluso los contratistas, y como tal, salvando el carácter voluntario que reviste el asumir dichas funciones, se debería tener presente que están al servicio de la sociedad para garantizar el cumplimiento de una serie de derechos que el estado debe garantizar, y al servicio del estado mismo garantiza su buen funcionamiento.

Todos los servidores públicos que son elegidos de forma directa o indirecta por la comunidad, bien por voto popular como el presidente, alcaldes y gobernadores o designados por aquellos que fueron elegidos por la comunidad para velar por sus intereses, como son ministros, secretarios, gerentes de entes descentralizados, incluso contratistas cuya labor se ampara en contratos interadministrativos en aras de cumplir una función clave para el estado y su naturaleza como garante de derechos y vigilante del cumplimiento de los deberes ciudadanos, siempre en el ejercicio de la función pública deben tener presente los primeros cuatro artículos de la constitución y velar para que cuando se obre en el marco de la función y para la función pública, se haga bajo los preceptos que estos artículos enuncian:

El articulo 1 nos dice que Colombia es un estado social de derecho, fundado en el respeto de la dignidad humana, el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran, así como la prevalencia del interés general, y debe ser la dignidad humana lo que todo funcionario busque como efecto de su ejercicio.

El artículo 2 nos dice que son fines esenciales del estado el servir a la comunidad y promover la prosperidad general, garantizando la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la constitución; es claro que esto se desdibuja cuando el funcionario obra con desidia o cuando sus decisiones están amañadas por la corrupción.

El articulo 3 nos aclara que el poder emana del pueblo y reside exclusivamente en él, y debe ser la misión de cada servidor público el velar por que la dignidad humana de quien directa o indirectamente lo reviste de su investidura como funcionario, el fin máximo de su obrar cada día.

Finalmente, el articulo 4 nos dice que la constitución es norma de normas, en ese caso, es claro como el eje rector de todo accionar siempre debe ser primeramente los principios, derechos y deberes enunciados en la constitución y siempre en caso de incompatibilidad con la realidad inmediata de nuestro país, deben ser esos principios de honestidad, solidaridad, cumplimiento de la ley y búsqueda constante de la dignidad humana los que entren a regir nuestro accionar como funcionarios.


sábado, 30 de mayo de 2020

UNIDAD EN TIEMPOS DE CUARENTENA




La columna de esta semana deberé abordarla sin mayor preámbulo, en parte debido a que es un tema bien consabido por varios de nosotros y por otra parte, porque es un tema que admite poco recato al momento de hablar al respecto, si bien es cierto que la gestión del presidente Iván Duque frente a la crisis del Covid-19 admite críticas, también es cierto que los choques con los diferentes mandatarios locales para nada ayuda en avanzar de manera eficiente en la actual coyuntura, y por el contrario genera gran daño a la credibilidad institucional de las medidas tomadas en favor de la limitación del virus.

El ejemplo es latente no solo en nuestro país, en otros como México, Estados Unidos, España e Italia, la falta de unidad para enfrentar la crisis ralentiza la respuesta efectiva de las autoridades y confunde con mensajes contradictorios a la ciudadanía, esto en un contexto que por si solo cuestiona y pone a prueba la capacidad de los lideres que elegimos para hacer frente a los retos que tenemos como sociedad, además de poner al límite nuestro sistema económico imperante dejando a varios rezagados y perpetuando brechas sociales.

Creo firmemente que el actual momento pide de la sociedad unidad y acato de las medidas preventivas, y exige de nuestros dirigentes capacidad de gestión que no se logra en medio de choques entre mandatarios locales y el primer mandatario de la nación.

Unidad, solidaridad, sensibilidad y adaptabilidad son las palabras clave que nos ayudarán a salir adelante en este momento de la historia.




sábado, 23 de mayo de 2020

PLAN DE DESARROLLO “MEDELLÍN FUTURO”, QUE ESTÁ BIEN Y QUE NO TANTO EN LA RUTA QUE SE LE PROPONE A LA CIUDAD - parte 3 de 3.



En materia de participación no hay una estrategia clara de choque para la protección del tejido social y del liderazgo en las comunidades, los lideres y lideresas de la ciudad son personas en muchos casos económicamente vulnerables y la ausencia de una estrategia de choque en el escenario post covid se echa en falta, sobre todo si se tiene en cuenta que muchos de estos lideres y lideresas han sido claves para la gestión del territorio y la protección y garantía efectiva de los derechos de muchas comunidades a las que por diversos motivos tanto físico espaciales como sociales, en ocasiones es difícil que el estado llegue, aunque debe reconocerse de manera muy positiva que el PDM cuente con un programa de fortalecimiento de organizaciones comunitarias para la participación, esta no está diferenciada más allá del escenario cotidiano y los retos cotidianos que la ciudad nos plantea

Hay indicadores en este aparte que son positivos como el fortalecimiento en materia de resolución de conflictos, pero otros sólo en primera instancia parecen positivos, y digo en primera instancia, puesto que al no estar bien detallados en el PDM, es difícil medir su posible incidencia en el territorio, como son los centros de participación zonal, donde es difícil valorar si es bueno que sean solo 6 o por el contrario considerar si deberían ser más, en todo caso, es claro que existe una clara intención por parte del Secretario de Participación de ir un paso más allá, y existe un programa de promoción y profundización de la democracia, que es claro que cuenta con un componente para el fortalecimiento de las lideresas en el territorio, algo positivo si se tiene en cuenta que es mayor el índice de participación en las mujeres que en los hombres (casi un 60% de la participación es por parte de mujeres). Sería bueno que se considerara también un aparte de fortalecimiento y profundización del ejercicio democrático en los jóvenes en este componente, a razón de que no obstante nuestros líderes adultos mayores han sido una parte fundamental para el desarrollo de la ciudad, debemos pensar también en el relevo generacional, en aquellos jóvenes que si participan e inciden en sus territorios y a los que es necesario apoyar de manera decisiva.

Llama mucho la atención que algunos indicadores parecieran encontrarse en los componentes equivocados, como es el caso de la Política Pública para la transición neutral en carbono a cargo de Planeación, EPM y Desarrollo Económico, aclaro que es muy bueno contar con una política publica de este tipo, pero su medición debería ser en porcentaje y su meta debería idealmente ser del 100% en su diseño, y estar tendiente al menos en un 30% en su meta de implementación, además llama mucho la atención que este indicador sea parte del componente de Participación Ciudadana y que la Secretaría de Medio Ambiente no se encuentre como corresponsable.

En el componente de Planeación se valora la evaluación, gestión e implementación en un 82% del POT (Plan de Ordenamiento Territorial) que es una meta ambiciosa, y claramente es de aquellas metas que pueden pasar desapercibidas pero que de cumplirse, será bastante beneficiosa para la ciudad, sin embargo, esta enunciada además, como objetivo específico, no como indicador, la revisión y ajuste de la división Político Administrativa; es muy positivo que sea uno de los objetivos específicos del PDM, pero sería bueno que la DIVIPOLA (División Político Administrativa) que aparece enunciada en el PDM en la página 429 como un  objetivo específico solamente, contara con un indicador asociado y con una meta indicada en porcentaje que apunte al 100% de su revisión y ajuste.

Se propone además el avance en estudios ambientales urbanísticos y en herramientas complementarias al POT, claramente es un PDM que apunta a planear de manera inteligente la ciudad y en lo que a materia de Planeación concierne, se debe reconocer que es un PDM fuerte, la formulación del Plan Estratégico Medellín Región es clave y es bastante bueno que se piense en este aparte y el pensar en San Ignacio como distrito cultural y educativo abrirá la puerta para pensar en zonas estratégicas de conservación patrimonial con diferentes vocaciones en la ciudad.

 

Pese a todo lo positivo que hay para resaltar en el PDM, sería bueno que hubiera mas propuestas para la protección de los adultos mayores, el índice de participación es mayor en los adultos mayores (alrededor de un 70%) y muchos lideres y lideresas de nuestra ciudad son adultos mayores en situación de vulnerabilidad económica, protegerlos es un imperativo, es claro que no nos alcanzará nunca el presupuesto para proteger todos aquellos sectores que deberíamos proteger, pero nuestros adultos mayores y su conocimiento acumulado de la ciudad es clave para la gestión efectiva de nuestros territorios, es necesario ir mas allá del grupo de adultos mayores haciendo ejercicio en una cancha, esta estrategia es positiva pero la tercera y la vida digna en la vejez va mas allá reunirse cada cierto tiempo en una cancha a ejercitarse, no hay tampoco una estrategia para el relevo generacional del liderazgo en la ciudad, los jóvenes han venido reclamando espacios de participación, por lo que es necesario brindar ese espacio y brindarles procesos de fortalecimiento para que  sean cooptados de manera efectiva por nuestros jóvenes, así pues, pese a muchas fortalezas como el valle del software y el componente de planeación, el PDM es un documento débil frente a estrategias de protección de líderes, lideresas, ciudadanos adultos mayores y promoción de participación y democracia en jóvenes, la protección de los adultos mayores es un imperativo y en el escenario de la cuarentena y post covid, ellos una vez mas serán los grandes olvidados de las muchas estrategias de protección y fortalecimiento que se puedan dar desde el PDM, la población adulta mayor es la que más participa políticamente en la ciudad y esta proporción es aun mayor en las mujeres, es por esto que una estrategia de protección diferenciada también de manera territorial seria clave en un escenario post covid para la recuperación del tejido social que está en riesgo de perderse por cuenta del impacto económico que se habrá de suceder.

Es por esto que es clave además el fortalecer en materia social y asistencial los planes de fortalecimiento para las Juntas de Acción Comunal y organizaciones sociales, que son entes estratégicos en el territorio para llevar a cabo de manera exitosa muchos programas, y fortalecer a las organizaciones sociales en sus diferentes manifestaciones para que sean aliadas estratégicas en el escenario post Covid, clave para salir airosos del desafío que el Covid-19 nos impone.

Finalmente, quiero cerrar esta columna reconociendo que hay varios temas positivos y otros no tan positivos que sé que se quedan en el tintero, me gustaría que me dejaran en los comentarios que temas en especial del PDM les preocupa, y quisiera resaltar además la necesidad de que la ciudad acoja la propuesta del Concejal Sebastián López de crear un bloque especial anti fleteo, el cual no es un imposible y por el contrario, será un paso para la ciudad sumamente positivo, recordemos que el fleteo es uno de los delitos que más aqueja a la ciudad y en los que usualmente la ciudadanía justifica el tomar la justicia por cuenta propia, Medellín no solo necesita salvaguardar el patrimonio de sus ciudadanos, sino también sus vidas, puesto que es un delito que ya ha cobrado inocentes y que genera rabia y frustración en la ciudadanía.


PLAN DE DESARROLLO “MEDELLÍN FUTURO”, QUE ESTÁ BIEN Y QUE NO TANTO EN LA RUTA QUE SE LE PROPONE A LA CIUDAD - parte 2 de 3.



Otro de los aspectos de este Plan de Desarrollo, es que aunque contiene un plan para la reactivación de la economía de la ciudad, se evidencian debilidades, como por ejemplo que el plan de reactivación económica esta cimentado casi en un 80% en obra pública de mediana y gran envergadura, lo que hace que el plan de reactivación económica apunte a un mediano o largo o plazo y se evidencia una gran debilidad, más no total ausencia, de un plan de choque para la reactivación económica en el corto plazo, sobre todo cuando es el mismo Plan el que reconoce que el 85% de las empresas de la ciudad son pequeñas empresas y que muchas de estas pertenecen a sectores fuertemente golpeados por la crisis actual del Covid-19; sólo por enunciar algunos como el sector textil, restauranteros, bares, discotecas, hoteles, barberías, Spas, gimnasios,  y todas aquellas empresas que dependen del sector de la hospitalidad, el cuidado personal y el turismo, así como tantos otros sectores manufactureros que en este momento poco tienen como solventar sus gastos de operación en un mercado que espera una contracción de hasta el 6%, como la misma secretaría de Desarrollo Económico reconoció en la plenaria en la que presentó las líneas que le corresponden del PDM.

Claramente el Plan de Desarrollo sufrió ajustes respecto al momento actual que atraviesa la ciudad por cuenta del Covid-19, sin embargo, requieren verse reflejados en los diagnósticos de las líneas, como ejemplo la línea económica que si contempla los impactos económicos previsibles de la cuarentena, pero la línea 5 de gobernanza y gobernabilidad no contempla en su componente de Seguridad el impacto que la cuarentena puede tener en los indicadores, mismos que se prevé mostrarán un repunte en las estadísticas delictivas para la ciudad una vez se empiece una reapertura gradual de la sociedad. Ésta tendencia se evidenciará en delitos de gran impacto como el fleto y la tasa de homicidios, que son los que impactan negativamente el índice de percepción de la seguridad como un indicador clave para la administración del alcalde, y que en buena parte sugiere el nivel de calidad de vida en relación directa, es decir, cuanto más positiva es esa percepción de seguridad, así mismo lo es la percepción de calidad de vida, por supuesto, en este aparte, no podemos perder de vista que percepción no es necesariamente seguridad real.

Si alguien se da a la tarea de leer juiciosamente el documento, queda la sensación de que no existió un momento de revisión conjunto de la calidad de los indicadores propuestos, y aunque tampoco es recomendable el tener una batería de indicadores robusta que haga muy difícil medir el avance de la ciudad, si se debe contar con indicadores y diagnósticos que reflejen la realidad que atraviesa Medellín. Queda la sensación una vez leído el documento, que no hubo una corrección de estilo, no es algo especialmente relevante y en materia de costos es incluso positivo el obviar este paso, pero dada la importancia que el documento en si reviste para la ciudad, habría sido algo muy positivo.

Es cuanto menos curioso como un Plan de Desarrollo con un énfasis tan fuerte en la Ciencia, Tecnología e Innovación, ignora completamente en su componente de movilidad el fenómeno de las plataformas para el transporte, un tema que aunque si bien es cierto es competencia de orden nacional, bien pudo haber sido al menos enunciado en el PDM, recursos como las patinetas eléctricas por ejemplo guardan un gran potencial si la ciudad quiere apuntar a zonas de emisiones cero de Co2, meta fundamental dentro de acuerdos que la ciudad ratifica frente a procesos de adaptación al cambio climático. Un problema que padece el PDM es que sus indicadores en general son poco ambiciosos, y para el contexto de movilidad en mención los correspondientes a la construcción de ciclorrutas, los cuales deberían ser replanteados ante un escenario post covid, en el que el uso de la bicicleta puede ser clave para la movilidad frente a una reapertura gradual de la sociedad y que es algo ya visto en otros países como Holanda por ejemplo. Respecto al tema de movilidad se valora positivamente la construcción del tren ligero de la 80, cuyo indicador está planteado con una meta del 100%, y el uso de tecnologías para la estandarización del cobro electrónico en el transporte público masivo, para el que además es necesario conformar mesas con planes de trabajo efectivo para llegar a generar cambios reales en el modelo de renovación del parque automotor público de la ciudad que apunten al uso de tecnologías con motores Euro 5 o Euro 6 y eventualmente la masificación de vehículos eléctricos. Tras lo expuesto es evidente la necesidad de un cambio urgente en el modelo de planeación en materia de movilidad para la ciudad, que por su topografía, proceso de densificación histórico, y su efecto en la emisión de material micro particulado y Co2 es demandando.

En materia de salud se valora mucho que se encuentre la meta de terminar la construcción y hacer entrega de la unidad de salud de Buenos Aires, una deuda con la comunidad que viene de la administración anterior, y que la comuna 9 necesita hoy por hoy, es también bastante positivo que se plantee la construcción del hospital general del Norte, sin embargo, frente a esto, tengo ciertos reparos, puesto que no solo es necesario construir un centro de salud, sino también dotarlo y hacerlo eficiente, ¿por qué no incrementar la inversión y ampliar además el centro de salud de Santa Cruz o de Castilla?. Y es que todos queremos mayor atención, pero más no es mejor necesariamente, requerimos de las dos. Por otra parte aunque Medellín se encuentra en materia de triage dentro de términos relativamente aceptables en el estándar internacional, 14 minutos que podrían tener una reducción a 10 minutos, y para esto no sólo es necesario un nuevo hospital, sino también el fortalecer los centros de salud existentes.

......24 de mayo parte 3......


jueves, 21 de mayo de 2020

PLAN DE DESARROLLO “MEDELLÍN FUTURO”, QUE ESTÁ BIEN Y QUE NO TANTO EN LA RUTA QUE SE LE PROPONE A LA CIUDAD - parte 1 de 3.



La columna de esta semana quiero dedicarla a hablar del Plan de Desarrollo Medellín Futuro, y tal vez sea algo extensa, porque si bien es cierto que una sola columna no basta para hacer un análisis realmente profundo de las fortalezas y debilidades de un PDM, si intentaré abordar muchas cuestiones que de manera especial me preocupan. Durante las últimas dos semanas, el Concejo de Medellín ha venido estudiando juiciosamente el PDM, para lo que se han hecho sesiones de estudio y jornadas de análisis, por cierto bastante pesadas, y en las que se han esbozado todo tipo de preocupaciones, entre las cuales, dos que me generan especial preocupación. La primera es que el PDM no aterriza sus programas a proyectos de manera detallada, por lo que no es claro cómo se impactarán algunos desafíos de ciudad, especialmente la manera en cómo se afrontará el escenario post cuarentena, donde encontraremos una ciudad con una economía ad portas de una contracción económica, además de aumentos en las estadísticas delictivas, en especial relevancia el ``fleteo`` tal cual como lo ha advertido el concejal Sebastián López.

Así mismo hay aspectos positivos en los temas expuestos, que considero deberán fortalecerse precisamente a través del ejercicio de estudio y retroalimentación por medio de las enmiendas propuestas por el Concejo de Medellín, mismas que buscan la complementariedad hacia las necesidades de la ciudadanía, y que no son tan profundas como para cambiar la estructura o la visión de ciudad que la administración del alcalde Daniel Quintero propone, y esto es coherente y de hecho loable, puesto que el PDM propuesto es además un compromiso político con quienes votaron por su visión de ciudad.

He de reconocer que la propuesta del valle del Software tiene un gran potencial para el desarrollo de la ciudad y que la digitalización es un camino que el mundo está tomando y que de manera indefectible la ciudad deberá seguir; es pues esta la apuesta más valiosa que surge desde Medellín en materia de Ciencia, Tecnología e Innovación, y que fortalecerá el sector de emprendimiento en materia de tecnología como un imperativo de ciudad, además de programas que apunten a temas como las BPO o Spin Off de universidades; aunque no he de psara por alto que el documento que así lo expone, por momentos se torna complejo en su análisis por el montón de tecnicismos que tiene, y se echa en falta que el glosario de términos no se haga más visible para que el ciudadano de a pie comprenda a cabalidad cual es la apuesta de ciudad que el Plan de Desarrollo propone.

Por otro lado, es bastante positivo que se enuncie los ODM (Objetivos de desarrollo del milenio) como metas que se pretenden alcanzar desde la construcción de ciudad, tal como el documento propone; y aunque éste aparte es obligatorio, el que sea incluido se convierte en un contrato con los ciudadanos, en el que existe el compromiso de trabajar para cumplir con aquellas metas que la ciudad se ha venido planteando y que en el caso de los ODM el país se ha trazado.

......23 de mayo parte 2......


martes, 12 de mayo de 2020

DEMOCRACIA, LIBERTAD Y DERECHOS.



Puede no parecer obvio, pero si damos una mirada rápida a los videos que se han compartido en las ultimas semanas sobre el accionar de la policía, no solo de nuestro país sino de otros países frente a las personas que infringen la cuarentena, basta con leer unos cuantos comentarios para quedar bastante preocupado sobre cual es nuestra verdadera postura frente a los valores democráticos que deberíamos tener como sociedad, preocupa mucho además el como en redes sociales como Twitter o Facebook se alaba la forma de reaccionar de regímenes autoritarios con “democracias” cuestionables o incluso ninguna democracia en absoluto,  como China, Rusia o incluso, rayando lo ridículo, alabando la capacidad de respuesta para castigar de países como Corea del Norte.

Pareciera y esto es algo que digo con preocupación, que por momentos, en aras de salvaguardar la vida, algo muy loable y valioso, estamos dispuestos a renunciar a aquellos valores que deberían ser pilares de nuestra sociedad y que hemos venido renunciando a ellos paulatinamente en los últimos años pero con un mayor ahincó en las ultimas semanas, el debido proceso, el respeto por la vida, la integridad física, psicológica y moral de la ciudadanía y la primacía de la ley por encima de castigos crueles que pretenden ser ejemplarizantes, deberían ser las pautas que guíen nuestra brújula moral en momentos de crisis como la actual.

La democracia es un logro de nuestras sociedades occidentales, claramente imperfecta, pero es el sistema que hasta ahora nos ha permitido avanzar  garantizándole derechos a minorías, igualdad a la ciudadanía y respeto por unos pilares fundamentales que dignifican la vida misma y posibilitan nuestra vida en sociedad.

No podemos permitir que la tensión del momento nos lleve a justificar el que se amedrente, golpee y vulnere física y psicológicamente a las personas que violan la cuarentena, por supuesto no se trata de justificar el que no cumplan con la norma que pretende protegernos a todos, se trata si de pedir que se aplique el procedimiento pertinente, no somos una sociedad sin leyes, tenemos una ruta trazada para tratar a aquellos que no cumplen la cuarentena y esta ruta debería ser siempre el camino a tomar, no los golpes y demás formas de violencia que solo aportan al desprestigio de la fuerza publica en tiempos donde lo que necesitamos no es mas violencia.

lunes, 4 de mayo de 2020

LOS TRAPITOS ROJOS.



-¡Papá!, que bonitas se ven todas esas casas con trapitos rojos en las ventanas-, me contaba un gran amigo que fue el comentario que le ha hecho su pequeña hija después de ver en la TV el panorama de uno de los sectores más necesitados en medio de la cuarentena, evidentemente maravillada con el paisajismo y sin comprender la trascendencia de aquellos trapitos rojos.

Así para muchos se ha vuelto parte del paisajismo la pobreza y la indigencia, el derroche y la contaminación, sin percibir la trascendencia de los mismos en la construcción de sociedad y por ende de su propio futuro; ¡algo bastante irónico por cierto!, tanto como encontrarnos de repente y de frente con un mundo paralelo, en el que los abrazos y besos son considerados medios de contagio, donde el no visitar a nuestros abuelos es una manifestación de amor al prevenirlos del contagio, en el que la naturaleza sigue su curso, respira aliviada, se purifica tornándose más bella, y los humanos vivimos en cautiverio. Ahora el panorama apunta a la solidaridad que conlleve a la resiliencia, ojalá después sea detallar lo que estábamos acostumbrados a ver y que esto nos conduzca a un cambio, sólo así habrá valido la pena el alto precio de esta lección que nos deja el mundo.

Mi gran amigo, como buen Papá, le explica a su pequeña que éstos trapitos rojos hablan de carencia, son una manera de decirle al exterior que allí hay necesidad y requieren de ayuda; ella entiende entonces el significado de aquellos trapitos rojos viendo el propio atado a su balcón.




viernes, 24 de abril de 2020

SOLIDARIDAD EN TIEMPOS DE COVID - 19


Leí en alguna parte sobre la respuesta que la antropóloga Margaret Mead dio a la pregunta de un estudiante sobre cual consideraba ella era el primer signo de civilización en una cultura, según la anécdota, la antropóloga respondió que era un fémur fracturado y curado, explicaba la antropóloga que el que el fémur hubiera sanado era muestra de que alguien se tomo el tiempo de cuidar al paciente y velar por el hasta que sano completamente, y aunque debo confesar que desconozco si esta anécdota es real o no, lo cierto es que para mi la solidaridad y el preocuparnos por el bienestar de los demás si es en definitiva el mayor signo de que somos una sociedad civilizada.

En tiempos de Covid-19, confinamientos, cuarentenas y noticias alarmantes sobre como la situación se ha desbordado en otros países y más allá de que compartamos o no las medidas adoptadas por nuestros dirigentes, más allá de “ismos”  e ideologías, el reconocer que esta situación a todos nos afecta pero que a pesar de estar todos en el mismo mar, algunos van en yate, otros en bote y otros nadando con todas sus fuerzas, luchando por no ahogarse en la fragilidad económica y alimentaria que esta situación nos presenta, es un imperativo hoy mas que nunca como sociedad. Por lo que el tenderle la mano a mi vecino, amigo o familiar, el compartir lo poco o mucho que tenemos, el preocuparnos por el otro, por su bienestar y apoyarnos mutuamente es lo que definitivamente nos permitirá salir mucho mas fuertes y victoriosos como ciudad, como país y como nación.

Y aunque soy consciente de que como país somos susceptibles de muchas críticas, también estoy seguro de que este momento que demanda de nosotros solidaridad y empatía por el otro, ¡no nos va a quedar grande!.




viernes, 17 de abril de 2020

UNA GUERRA SILENCIOSA



Estamos pasando por momentos difíciles, no imaginamos que pasaríamos esta  batalla campal  de  salud  en contra  de la economía y de nuestra propia voluntad.

Hay un dicho muy cierto, cuando sales  de casa  no sabes si regresas, siempre ha sido una realidad y aún más palpable en estos días de aislamiento preventivo, y es que esto no tiene discriminación alguna, hemos evidenciado como a ricos, pobres, políticos, empresarios y trabajadores somos medidos con el mismo rasero, es decir….  Todos iguales ante un virus que nos tomó por sorpresa, y que por más irónico que parezca, es la manera en la que el planeta nos da un mensaje claro y contundente entorno a nuestro compromiso con el medio ambiente, al trato de nuestros animales y a la importancia de compartir tiempo con nuestros seres queridos, de los cuales hoy valoramos  esos minutos de encuentro, y queremos eternidades para estar junto a ellos.

La incompatibilidad de nuestra manera de vivir en el mundo ha desatado una guerra silenciosa que está en su primera batalla, pero que a pesar de los múltiples errores que hemos cometido tenemos la oportunidad de ganar, siempre y cuando nos unamos en un solo sentir que cambie nuestra manera de pensar y de actuar y que abra paso a la solidaridad y a una conversión  desde  el corazón, desde  el alma.

Es el momento de valorar a nuestros padres y abuelos que hoy necesitan toda nuestra atención, escuchar la experiencia producto de vivencias que hoy se reflejan en consejos que tanto necesitamos para afrontar la situación actual, para saber guiar a nuestros hijos que son la esperanza y voz del mañana.

Es el momento de valorar a nuestras esposas y su incomparable contribución en la familia y quienes además trabajan a la par desde el hogar o desde su profesión. Que el machismo tonto e incomprensible no se robe los mejores momentos de la vida al lado de la mujer que se ama.

Es el momento de unirnos en oración con nuestras familias y cultivar bases sólidas de fe, respeto, tolerancia y solidaridad, y que sea esta última una expresión de ayuda desinteresada a las personas que se han visto carentes de elementos esenciales en esta cuarentena.

Con el amor de verdad, vamos a ganar esta guerra silenciosa.

Dios  los  Bendiga.

LA POLÍTICA NO ES TAN FLEXIBLE COMO PARA TRAICIONAR A QUIENES VOTARON POR TI.

  La Política nunca debe ser tan flexible como para traicionar al elector, desafortunadamente, ese es el tipo de Política que atestigua Mede...